Colestasis del embarazo: cuando una picazón intensa puede ser una señal de alerta

Publicado el 16 de septiembre de 2026, 7:32

Durante el embarazo, la piel puede experimentar diferentes cambios, pero una picazón intensa y persistente, especialmente sin presentar sarpullido, puede ser una señal que merece atención médica. Uno de los posibles motivos es la colestasis intrahepática del embarazo, una alteración del funcionamiento del hígado que provoca la acumulación de ácidos biliares en la sangre. Generalmente aparece durante la segunda mitad del embarazo y desaparece después del nacimiento del bebé.

La colestasis intrahepática del embarazo ocurre cuando el flujo normal de la bilis se altera. La bilis es producida por el hígado y participa en la digestión de las grasas, pero durante esta enfermedad los ácidos biliares pueden acumularse en la sangre. Aunque no suele representar un riesgo grave para la madre, los niveles elevados de estos compuestos pueden estar relacionados con complicaciones para el bebé, por lo que requiere seguimiento médico.

Uno de los signos más característicos es la comezón intensa sin lesiones visibles en la piel. Puede comenzar en las manos y los pies, aunque también puede extenderse a otras partes del cuerpo. En muchas pacientes empeora durante la noche y puede llegar a interferir con el sueño. Es importante aclarar que la picazón durante el embarazo es frecuente y que la mayoría de las mujeres que la presentan no tienen colestasis; sin embargo, cuando es intensa o persistente debe comentarse con el profesional que lleva el embarazo.

En algunos casos también puede aparecer coloración amarillenta de la piel o de los ojos, conocida como ictericia, aunque este signo es menos frecuente. La colestasis también puede coexistir con un mayor riesgo de algunas complicaciones maternas, como preeclampsia o diabetes gestacional, por lo que el equipo médico puede recomendar controles adicionales dependiendo de las características de cada embarazo.

Para confirmar o descartar la enfermedad, los médicos suelen solicitar análisis de sangre, principalmente para medir la concentración de ácidos biliares y evaluar determinadas enzimas hepáticas. Un aspecto importante es que los ácidos biliares pueden encontrarse elevados incluso cuando otras pruebas de funcionamiento hepático todavía son normales. Además, en algunas mujeres la picazón puede comenzar antes de que los análisis muestren alteraciones, por lo que, si los síntomas continúan, el médico puede considerar repetir las pruebas.

La importancia de diagnosticar esta enfermedad está relacionada principalmente con la salud del bebé. La colestasis se ha asociado con un mayor riesgo de parto prematuro, presencia de meconio en el líquido amniótico y, en los casos más graves, muerte fetal. El riesgo no es igual para todas las pacientes y aumenta especialmente cuando las concentraciones de ácidos biliares son muy elevadas. Por ello, el nivel de estos ácidos es uno de los elementos que los especialistas utilizan para determinar el manejo del embarazo.

El tratamiento y seguimiento dependen de la gravedad y de los resultados de los análisis. La ursodeoxicólica es el medicamento recomendado como primera línea por la Society for Maternal-Fetal Medicine para mejorar los síntomas maternos. También puede establecerse vigilancia fetal durante el embarazo. En casos con concentraciones de ácidos biliares de 100 µmol/L o más, las recomendaciones de medicina materno-fetal contemplan ofrecer el parto alrededor de las 36 semanas debido al aumento del riesgo fetal. Para concentraciones inferiores, el momento del parto se individualiza según los resultados y la evolución de cada embarazo.

Después del nacimiento, los síntomas suelen mejorar y la enfermedad generalmente desaparece. Sin embargo, los análisis de sangre pueden tardar algunas semanas en regresar a la normalidad. También es importante saber que la colestasis puede volver a presentarse en futuros embarazos, por lo que las mujeres que ya la tuvieron deben informar este antecedente a su médico y comunicar rápidamente cualquier aparición de picazón durante una nueva gestación.

¿Qué hacer ante una posible colestasis durante el embarazo?

-Comunicar al obstetra cualquier picazón intensa o persistente, especialmente si no existe sarpullido.

-Solicitar una valoración médica y los análisis indicados, incluidos ácidos biliares y pruebas de función hepática cuando exista sospecha.

-Repetir los análisis si la picazón continúa, incluso si las primeras pruebas fueron normales, según el criterio del especialista.

-Prestar especial atención a la picazón nocturna, sobre todo cuando afecta las palmas de las manos o las plantas de los pies.

-Seguir estrictamente los controles prenatales y la vigilancia fetal indicadapor el equipo médico.

-Consultar inmediatamente si se percibe una disminución o cambio preocupante en los movimientos del bebé.

-No tomar medicamentos por cuenta propia para controlar la picazón,el tratamiento debe ser indicado por el profesional que lleva el embarazo.

La colestasis intrahepática del embarazo no debe confundirse con la picazón habitual que puede aparecer durante la gestación. Una comezón intensa, persistente y sin sarpullido puede ser la primera manifestación de esta enfermedad y merece una evaluación médica. Detectarla permite controlar los niveles de ácidos biliares, vigilar la evolución del embarazo y tomar decisiones sobre el momento más seguro para el nacimiento cuando sea necesario. Ante cualquier síntoma sospechoso, la recomendación es no esperar a que desaparezca por sí solo y consultar con el equipo médico.

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